Andrés Brück combina estéticas y soportes variados, como el papel, el fieltro, y el poliéster, para dar lugar a nuevas composiciones que amplían su universo visual. Al emplear técnicas que ya son comunes en su exploración gráfica, partiendo desde el dibujo y el collage, hace hincapié en su coqueteo con diversas temáticas, (un amontonamiento de símbolos), que van desde la religión hasta el post-internet. La convivencia misma de influencias y estilos, forman parte de un rasgo característico de su obra, de esta manera abstrae y re-configura información para dar resultados disímiles, en un ademán que combina un espíritu autómata con el ímpetu amateur de un aficionado.