COMO ES ARRIBA ES ABAJO
María Isabel Rueda 1972 Cartagena, Colombia

EL LIBRO DE LAS HOJAS
En el patio de mi casa hay un árbol de croto. Cada día recojo una de las hojas que el árbol deja caer y la dibujo, con la idea de hacerlo durante 365 días.
Las recojo, las comparo, las acomodo, las relaciono y las dibujo. Sobre el papel, con tinta negra reconstruyo el árbol y las hojas que este va perdiendo con el paso de los días. En un año miraré hacia atrás y veré registrado el fluir del árbol en mi libro. Sin embargo el árbol todavía estará allí, como si nada, lleno de nuevas hojas que seguirá dejando caer.

OSCURO DIARIO DE LAS ESTRELLAS
Miro hacia arriba y pienso en las estrellas de muchas formas; a veces como dibujos y a ratos como diarios de luz y del tiempo. Tengo la idea de que cuando uno mira a las estrellas lo que en realidad ve es el pasado. Me gusta pensar que cuento siempre con su luz cuando estoy perdida. Y digo perdida en todo sentido. Suelo ver en las estrellas una guía e intento armar con ellas un diario no escrito. He capturado estrellas en la Guajira, en la Sierra Nevada, en el Amazonas, en Perú, en el lago Titicaca, en el Ecuador, en la India y en Puerto Colombia. Aunque las fotos son muy parecidas visualmente entre sí, y no puede uno hablar de un lugar específico a partir de ellas, ocultan una experiencia vivencial bien particular, que buscaba apoyo en el firmamento.
He aprendido de los indígenas a relacionarme con las estrellas con respeto y cariño. Me gusta mucho que se aprecian mejor en completa oscuridad y es en esa incertidumbre cuando buscando refugio miro el cielo.